
Un gato blanco sentado
Este gato amigurumi es una figura sentada, de cuerpo y cabeza en una pieza, con orejas triangulares, cuatro patas cortas y una cola larga que se enrosca por delante. El blanco liso lo hace elegante y a la vez lo complica: cualquier irregularidad del tejido se ve muchísimo más que en un color oscuro.
Elegir bien el hilo blanco
No todos los blancos valen. El algodón mercerizado brilla y marca los puntos con nitidez, pero se ensucia rápido al tejerlo. El algodón mate en blanco roto perdona más. Lo que conviene evitar es la lana blanca con pelo, porque tapa la definición de los puntos y luego no se aprecia el trabajo. Consejo práctico: guarda el ovillo dentro de una bolsa de tela mientras tejes y lávate las manos antes de cada sesión, sobre todo si tomas café mientras tejes.
Materiales
- Algodón blanco o blanco roto del grupo 3.
- Restos de rosa para el interior de las orejas y el hocico.
- Ganchillo de 2 a 2,5 mm, ojos de seguridad de 8 mm, hilo negro para bordar, relleno y aguja lanera.
La cara de un gato
Lo que convierte un muñeco redondo en un gato son tres detalles: el hocico en forma de corazón invertido bordado en rosa, la línea vertical que baja hasta la boca, y los bigotes. Borda los bigotes con hilo blanco o gris muy claro, tres a cada lado, y déjalos algo largos para recortarlos después a la misma medida. Los ojos, bastante juntos, dan aspecto de gatito; más separados, de gato adulto.
Orejas y cola
Las orejas se tejen en dos capas: la exterior en blanco y la interior en rosa, un par de vueltas más pequeña, cosidas juntas. Así quedan planas y se mantienen tiesas. La cola es un tubo largo, sin rellenar o relleno muy ligero, para poder curvarla. Cósela por toda la base, no solo por la punta, y colócala rodeando las patas delanteras: es la postura que más se asocia a un gato sentado.
Cuánto tiempo y cuánto hilo lleva
Unas cuatro horas. El cuerpo y la cabeza son rápidos; lo que lleva tiempo es la cara, porque en un gato blanco cualquier puntada torcida se ve a un metro. Material: 50 g de blanco o blanco roto y restos de rosa.
Mantener el blanco impecable
Trabajar en blanco tiene truco y casi nadie lo cuenta. Guarda el ovillo dentro de una bolsa de tela mientras tejes, para que no ruede por el suelo. Lávate las manos antes de cada sesión, sobre todo si has estado en la cocina. Y no dejes la labor a medias encima del sofá: el polvo y el pelo de mascota se agarran al algodón y luego no salen.
Si al terminar ves el tejido apagado, un lavado a mano con jabón neutro y secado en horizontal lo recupera.
Preguntas frecuentes
¿Qué blanco elijo? El blanco roto perdona mucho más que el blanco óptico y no se ve sucio con el uso. El mercerizado brilla y define bien el punto, pero se ensucia antes.
Las orejas me quedan blandas. Tejelas en dos capas, la interior en rosa y un par de vueltas más pequeña, y cóselas juntas. Quedan planas y tiesas.
¿Cómo consigo la cara de gato y no de oso? Hocico en forma de corazón invertido bordado en rosa, línea vertical hasta la boca y tres bigotes a cada lado. Sin eso, cualquier figura redonda parece un oso.
Créditos del patrón
El diseño original de este amigurumi es obra de @tezukuri.love.diy. Puedes ver su trabajo y pedirle el patrón en su perfil: instagram.com/tezukuri.love.diy.
En Todo Amigurumi no reproducimos el patrón completo: preferimos contarte cómo es la pieza, qué necesitas y cómo afrontarla, y que el patrón lo consigas de su autora, que es quien lo creó.
Sigue tejiendo
Si te ha gustado, en nuestra página de patrones de amigurumi gratis tienes más ideas, y en la sección de crochet y ganchillo encontrarás las técnicas básicas explicadas paso a paso.






