Animales Amigurumis
Animales de granja amigurumi
Vacas, ovejas, cerditos y gallinas tejidas a crochet: la granja más adorable cabe en la palma de tu mano.
Animales de safari amigurumi
Leones, elefantes y jirafas de hilo: monta tu propio safari sin salir del salón, con patrones para todos los niveles.
Animales del mar amigurumi
Pulpos, peces y ballenas tejidas: los amigurumis marinos son también los favoritos para regalar a bebés recién nacidos.
Aves amigurumi
Búhos, pingüinos, flamencos y pajaritos de colores: las aves tejidas llenan de alegría cualquier estantería.
Caballos amigurumi
Caballos y unicornios a crochet, con crines de hilo que puedes personalizar en tus colores favoritos.
Cerditos amigurumi
Rosados, regordetes y adorables: los cerditos tejidos son un clásico que siempre saca una sonrisa.
Conejos amigurumi
Con sus orejas larguísimas, los conejos son el amigurumi más tejido del mundo: perfectos para Pascua y para peluches de apego.
Gatos amigurumi
Gatitos de todas las razas y colores, con bigotes bordados y mucha personalidad, para quienes aman los michis.
Osos amigurumi
El peluche por excelencia, ahora tejido a mano: osos clásicos, polares y de peluche con corazón incluido.
Otros animales amigurumi
Dragones, dinosaurios, zorros, renos… si puedes imaginarlo, se puede tejer. La colección más variada del zoo amigurumi.
Qué tienen en común todos los animales amigurumi
Por variados que parezcan, casi todos los animales tejidos parten del mismo esqueleto: una cabeza esférica u ovalada, un cuerpo en forma de pera, cuatro extremidades tubulares y unas orejas. Lo que convierte esa base en un gato, un zorro o un cerdo son tres decisiones: la forma del hocico, la forma y posición de las orejas y la cola.
Entenderlo cambia la manera de tejer, porque deja de ser «seguir un patrón» y pasa a ser «ajustar una base». Con el mismo cuerpo, unas orejas triangulares altas te dan un gato, unas redondas a los lados un oso y unas largas y caídas un conejo.
Las orejas mandan más de lo que parece
- Arriba y triangulares: gato, zorro, lobo.
- Redondas y a los lados de la cabeza: oso, mono, ratón.
- Largas y caídas: conejo, perro de orejas largas, cordero.
- Pequeñas y casi ocultas: cerdo, hipopótamo, elefante (aquí mandan la trompa y las orejas grandes).
Cósela siempre con alfileres primero y mira la figura de frente a un palmo de distancia. Unos milímetros de diferencia entre una oreja y otra se ven al instante.
El hocico, la pieza que define la especie
Un hocico plano y ancho da un gato; uno cónico y afilado, un zorro; uno alargado con la punta chata, un perro. Se teje casi siempre aparte, se rellena muy poco y se cose en la mitad inferior de la cara, nunca centrado. Encima va la nariz bordada, que debe ser pequeña: una nariz grande hace que cualquier animal parezca un oso.
Consejos de montaje
Teje todas las piezas antes de coser ninguna. Así puedes colocarlas todas juntas, comparar tamaños y corregir mientras aún estás a tiempo. Rellena en firme la cabeza y el cuerpo, y deja las patas blandas para que la figura se siente bien.
Y si el animal tiene que aguantarse de pie, aplana la base al cerrarla y valora meter unas bolitas de peso en la parte inferior antes del último punto.











