Carteras y bolsos tejidos a crochet

Las carteras y los bolsos tejidos a crochet se han ganado un hueco fijo en la moda: los ves en escaparates, en redes y en las calles cada verano. La buena noticia es que están entre los proyectos más agradecidos del ganchillo: no hay tallas, admiten cualquier color y en pocos días tienes un complemento resistente, bonito y hecho completamente a tu gusto.

Tipos de bolsos que puedes tejer

  • Bolso de mano o clutch: un rectángulo doblado con botón o cremallera; el proyecto perfecto para estrenarse.
  • Bandolera: pequeña, con solapa y correa larga; ideal para el día a día.
  • Tote o bolso de playa: amplio, en algodón o rafia, con asas firmes.
  • Mochila de cordón: cierre fruncido y tiras ajustables, muy práctica.
  • Bolso granny: hecho con cuadrados de la abuela cosidos, colorido y tendencia absoluta.
  • Monederos: mini proyectos con boquilla metálica o cremallera para aprovechar restos.

Materiales: la clave de un bolso que dura

Para que un bolso mantenga la forma necesita un hilo con cuerpo. El trapillo da bolsos robustos y modernos en tiempo récord; el algodón y el cordón de macramé definen el punto de maravilla; la rafia es la reina de los capazos de verano. Reserva las lanas blandas para bolsitos pequeños con forro. Y no olvides los extras: asas de bambú o polipiel, cremalleras, mosquetones y bases ovaladas de plástico que facilitan muchísimo el trabajo.

Puntos que funcionan mejor

El punto bajo bien apretado crea un tejido denso que no se deforma y es la base de casi todos los bolsos. El punto piña y el punto puff añaden relieve precioso a solapas y frontales, y el punto tapestry permite dibujar motivos geométricos cambiando de color. Para bases, los círculos y óvalos en espiral con aumentos regulares.

Cómo montar un bolso paso a paso

Empieza por la base y sube las paredes en redondo sin costuras hasta la altura deseada. Remata el borde con una o dos vueltas de punto bajo para que quede firme, cose o anuda las asas repartiendo bien el peso y, si el hilo es blando, añade un forro de tela cosido a mano: es el detalle que separa un bolso casero de uno de aspecto profesional.

Ideas para personalizar

  • Borlas y pompones colgando de la cremallera.
  • Flores de crochet cosidas sobre la solapa.
  • Rayas marineras en algodón crudo y azul.
  • Cadena metálica en lugar de correa tejida para un aire elegante.
  • Iniciales bordadas en punto de cruz sobre el tejido.

En la galería de esta página encontrarás muchísimos modelos de carteras, bolsos y monederos tejidos para inspirarte. Elige el tuyo, prepara el ganchillo y en unos días estarás estrenando el bolso más comentado de tu grupo de amigas.