Chalecos y ruanas de lana tejidos a mano
Los chalecos y las ruanas tejidas a mano son de esas prendas que nunca pasan de moda: abrigan, estilizan y se adaptan a cualquier look, desde unos vaqueros hasta un vestido de entretiempo. Si tejes a dos agujas o a crochet, son además proyectos muy agradecidos, porque la mayoría se construyen con formas simples (rectángulos y trapecios) y no exigen patrones complicados.
Por qué tejer un chaleco o una ruana
A diferencia de un jersey, un chaleco no tiene mangas, lo que reduce el tiempo de tejido casi a la mitad y elimina la parte que más respeto impone a las principiantes. La ruana va un paso más allá: es básicamente un poncho abierto por delante, formado por dos rectángulos unidos por la espalda. Con saber punto derecho, punto revés y cambiar de color ya puedes conseguir un resultado precioso.
- Rapidez: con lana gruesa y agujas de 8-10 mm, una ruana puede estar lista en un fin de semana.
- Tallas flexibles: al ser prendas amplias, un pequeño error de tensión no arruina el resultado.
- Versatilidad: sirven para media estación y para invierno según el grosor de la lana.
Qué lana elegir
Para chalecos que vayan pegados al cuerpo, elige lanas suaves que no piquen: merino, mezclas con acrílico de calidad o alpaca ligera. Para ruanas y capas amplias funcionan de maravilla las lanas rústicas y jaspeadas, que disimulan las uniones y dan un aire artesanal muy bonito. Calcula entre 400 y 800 gramos según la talla y el largo.
Puntos que mejor funcionan
El punto bobo (todo al derecho) crea una tela esponjosa que no se enrolla, ideal para bordes. El punto arroz aporta textura elegante para chalecos clásicos, y las trenzas u ochos elevan cualquier ruana a prenda de capricho. En crochet, la vareta y el punto puff permiten avanzar rápido y dan una caída preciosa.
Cómo se construye una ruana paso a paso
La fórmula más sencilla: teje un rectángulo del ancho de tus hombros y del doble del largo deseado, dejando en el centro una abertura para el cuello de unos 25-30 centímetros. Otra opción es tejer dos rectángulos iguales y coserlos solo por la espalda. Remata con flecos, un cuello vuelto o un borde de ganchillo en contraste y tendrás una prenda única.
Ideas para personalizar
- Añade bolsillos delanteros tejidos en punto contraste.
- Cierra el chaleco con botones grandes de madera o un broche tipo kilt.
- Combina dos colores en bloques para un efecto moderno.
- Remata la ruana con flecos anudados de 10-12 centímetros.
- Borda iniciales o pequeñas flores para un toque personal.
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