Cobijas de lana a cuadros

Las cobijas de lana a cuadros son un clásico del tejido artesanal que nunca falla: mantas calentitas formadas por cuadrados tejidos por separado y unidos después, o por bloques de color tejidos en una sola pieza. Son el proyecto ideal para aprovechar restos de lana, para principiantes que quieren resultados vistosos y para tejer poco a poco sin cargar con una manta entera en el regazo.

Por qué empezar por una cobija de cuadros

Cada cuadrado es un mini proyecto que terminas en un rato, así que la motivación no decae. Además, si un cuadrado sale torcido, simplemente lo repites sin deshacer toda la manta. Es la forma perfecta de practicar puntos nuevos: puedes tejer cada cuadrado con una textura distinta y convertir la cobija en un muestrario precioso.

Técnicas para tejer los cuadrados

Granny squares a crochet

El cuadrado de la abuela es el rey de las cobijas: se teje en redondo desde el centro con grupos de varetas, cambiando de color en cada vuelta. Con cuatro o cinco vueltas obtienes cuadrados de unos 10 centímetros muy resultones.

Cuadrados a dos agujas

En punto bobo o punto arroz, montando los puntos necesarios para un cuadrado perfecto. También puedes tejerlos en diagonal, empezando por una esquina con aumentos y terminando con menguados: quedan con un ribeteado precioso.

Bloques de color en una pieza

Si prefieres no coser, teje la manta entera cambiando de color por bloques con la técnica intarsia, o haz tiras largas de cuadrados y une solo las tiras.

Cómo combinar los colores

  • Degradado: del tono más claro al más oscuro de una misma gama.
  • Tablero de ajedrez: dos colores alternados, elegante y fácil.
  • Multicolor con hilo común: cuadrados de restos unidos con borde negro o crudo que lo armoniza todo.
  • Estilo tartán: cuadros escoceses en rojos, verdes y azules profundos.

Unión y remate

Puedes coser los cuadrados con aguja lanera a punto colchonero (la unión queda invisible) o unirlos a crochet con punto raso, que crea un relieve decorativo. Termina la cobija con dos o tres vueltas de ganchillo alrededor y, si quieres un toque acogedor, añade flecos o borlas en las esquinas.

Mira la galería de esta página para ver cobijas a cuadros en todos los estilos: desde las más clásicas multicolor hasta combinaciones modernas en tonos neutros. Y cuando la termines, tendrás una manta única que abriga el doble porque está hecha a mano.