Guantes de lana

Unos guantes de lana tejidos a mano abrigan distinto: se ajustan exactamente a tu mano, llevan los colores que tú eliges y, bien cuidados, duran muchos inviernos. En esta guía te contamos qué tipo de guante tejer según tu nivel, qué lana elegir para que no piquen ni se deformen, y los trucos que marcan la diferencia entre «hecho en casa» y «hecho a mano».

Tres proyectos, tres niveles

Mitones sin dedos (principiante)

El punto de partida perfecto: son tubos tejidos en redondo con una abertura para el pulgar, sin la parte complicada de los dedos. Además son los más prácticos del mundo moderno: abrigan la muñeca y la palma mientras dejan los dedos libres para el móvil. Con lana de grosor medio salen en dos tardes.

Manoplas (intermedio)

Añaden una sola dificultad: separar el pulgar. Se dejan unos puntos en espera con un imperdible, se sigue tejiendo el cuerpo y luego se retoman esos puntos para el pulgar. Son las más calentitas (los dedos juntos comparten calor) y las favoritas para niños y para esquí.

Guantes con dedos (avanzado)

Cada dedo es un mini tubo de pocos puntos. No es difícil, es minúcioso: la clave está en cerrar bien los huecos entre dedos para que no queden agujeros. La recompensa: unos guantes que parecen de boutique.

Qué lana elegir

  • Merino o mezcla de merino: abriga mucho y no pica — fundamental en algo que va pegado a la piel.
  • Con 20–25 % de nailon o acrílico: los guantes sufren roce constante; esa fibra añadida evita bolitas y agujeros prematuros.
  • Grosor medio (DK o worsted): el equilibrio entre abrigo y destreza; la lana XXL no sirve para dedos.
  • Evita el 100 % acrílico barato: no transpira y las manos acaban frías y húmedas.

Trucos de tejedora experta

  • Teje los dos a la vez (un rato de cada uno alternando): es la única forma segura de que salgan idénticos en tamaño y tensión.
  • Pruébatelos cada pocas vueltas: cada mano es distinta y los patrones son orientativos.
  • Puño elástico largo: 5–6 cm de punto elástico evitan que entre el frío por la muñeca (el error nº 1 de los primeros guantes).
  • Refuerza la punta del pulgar: es la primera zona que se desgasta; una segunda hebra fina en esas vueltas alarga su vida.

Cuidado y lavado

Lava a mano en frío con jabón neutro, sin retorcer: aprieta entre dos toallas y seca en plano. La lana mojada colgada se estira y el guante pierde la forma. Con este cuidado, unos buenos guantes duran 5–10 inviernos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta lana necesito?

Un par de mitones adultos: 50–70 g. Manoplas: 80–100 g. Guantes con dedos: unos 100 g. Un solo ovillo grande suele bastar.

¿Agujas o ganchillo?

Ambos funcionan. A ganchillo son más rápidos y densos (más cortavientos); a dos agujas quedan más elásticos. Si vienes del mundo crochet, empieza por mitones de punto bajo en espiral: la misma técnica que un amigurumi tubular.

¿Qué talla tejo para regalar?

Truco: la palma de la mano suele medir lo mismo que el contorno del puño cerrado menos 2 cm. Para regalos sorpresa, los mitones perdonan mucho más que los guantes de dedos.